sábado, 27 de octubre de 2012

Los Dos Mexicos (2)



Vergonzoso, que Calderón haya dado el Grito con un cerco militar: AMLO

Ciro Pérez Silva (Enviado)
Ampliar la imagenRosario Ibarra de Piedra acompañó en su recorrido a Andrés Manuel López ObradorRosario Ibarra de Piedra acompañó en su recorrido a Andrés Manuel López ObradorFoto: La Jornada

San Juan Bautista Cuicatlán, Oax., 16 de septiembre. En el Grito de Independencia en el Zócalo capitalino quedó claro que hay dos Méxicos, “el del pelele Calderón, rodeado de militares, y el de las mujeres y hombres libres que quieren un verdadero cambio en el país”, enfatizó aquí Andrés Manuel López Obrador, quien advirtió que “si nos quitaron la Presidencia, no nos van a quitar el derecho a la esperanza”.
López Obrador destacó que esta división que se dio en la plancha del Zócalo obedece a la presencia de un “gobierno usurpador” que tiene bajo su mando un “aparato burocrático, pero que no cuenta con el apoyo del pueblo”; un gobierno, dijo, sostenido por un aparato de fuerza y por los medios de comunicación, “principalmente por la televisión”.
Calificó de “vergonzoso” que haya tenido que darse el Grito de Independencia en la ciudad de México en medio de un cerco militar: “ya sólo falta que el pelele Calderón acuda a sus actos dentro de un tanque de guerra”, ironizó.
López Obrador cumplió aquí con la visita número 800 al mismo número de municipios del país, y lo hizo acompañado en esta ocasión de la senadora Rosario Ibarra de Piedra, quien tuvo a su cargo la arenga del 15 de septiembre en la otra mitad del Zócalo, “la que le dio la espalda a Palacio Nacional”, y del también senador Gabino Cué Monteagudo, quienes acompañaron al tabasqueño en una visita que le hizo en la cárcel ubicada en este municipio a Flavio Sosa, líder de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxcaca (APPO).
Luego del encuentro de apenas 15 minutos, López Obrador explicó que ambos senadores impulsan las negociaciones para que el juicio de Sosa se lleve a cabo en el marco que establece la ley.
Lamentó que los jueces hubiesen tergiversado las pruebas y frenado el proceso “de un luchador social, hoy un preso político, que no merece estar encarcelado; es ridículo lo que están haciendo las autoridades, y condenable lo que promovió el gobernador ladrón y autoritario, Ulises Ruiz, que hizo gala de su fama de represor y corrupto con el apoyo del pelele Calderón”.
Sostuvo que esta connivencia con Calderón es parte de los acuerdos a los que llegó el “gobierno usurpador con el PRI para asegurarse, a cambio de dar protección a Ulises Ruiz y al gobernador de Puebla, Mario Marín, el apoyo del tricolor a sus reformas legislativas, como se demostró en la aprobación del aumento a las gasolinas y todo tipo de enjuagues”.
López Obrador insistió en condenar la actitud de los jueces y la corrupción en la aplicación de la justicia en México, que sirve “para defender al poderoso, condenar a quien no tiene recursos para comprar su inocencia y castigar al inocente, al que lucha en favor del pueblo”.
El político tabasqueño comentó que Flavio Sosa se encuentra de buen ánimo, “porque sabe que éstas son situaciones a las que se debe enfrentar una persona que, como él, trabaja en favor de los mexicanos”.
En el cuarto día de gira por Oaxaca, López Obrador se reunió con los mixtecos de Santa María Texcatitlán, ante quienes mencionó la “aberrante conducta” de Felipe Calderón, “quien no logra legitimarse y tuvo que recurrir a cinco mil militares y a dividir con vallas el Zócalo de la ciudad de México para conmemorar un año más del inicio de la gesta de Independencia”. Fue un contraste, dijo, en el que se evidenció la existencia de dos Méxicos.
A los indígenas de la región de La Cañada les dijo que de este movimiento que encabeza y que lo ha llevado a visitar ya 800 municipios depende que se pueda sacar al país de la pobreza y la marginación.
Reiteró que es indispensable un cambio de fondo, porque no es posible continuar con la misma política económica que abandona a los productores del campo y lastima la economía de todos los mexicanos; volvió a mencionar a aquellos que “se dejaron engañar” en la pasada elección y votaron “por la palabra de un vil mentiroso como es el pelele Calderón”, y aseveró que esta lucha no es sólo por los mexicanos de hoy, sino por los que vienen detrás.
López Obrador continuará las próximas dos semanas una serie de visitas a diversos municipios de Puebla, así como con la promoción del empadronamiento de simpatizantes del “gobierno legítimo”, de los cuales se han credencializado poco más de un millón 600 mil en apenas seis meses de una meta establecida por el propio ex candidato pesidencial de cinco millones de afiliados, pues, según dijo, “ellos nos robaron la Presidencia de la República porque son unos ladrones, pero también porque nos faltaba organización y por eso la estamos haciendo desde ahora, con tiempo”.

http://www.jornada.unam.mx/2007/09/17/index.php?section=politica&article=009n1pol






Luis Villoro

Una sociedad escindida

Las elecciones del 2 de julio han comprobado un hecho: México está escindido. Escisión entre pobres y ricos, entre izquierda y derecha, entre los de arriba y los de abajo y en medio.
La división ha permanecido en los siglos XIX y XX. Los dos Méxicos subsisten. Es esta división radical la que ha hecho posible, en lo político, las campañas electorales sucias, plagadas de descalificaciones y aun calumnias contra el adversario. Pero es también esa división la que puede explicar cómo el sector privilegiado en lo económico y en lo social puede tratar de justificarse mediante la violencia verbal. Las recientes campañas ¿no son un signo claro de que perdura la división? ¿Cómo superarla entonces?
1. Un primer paso sería cobrar conciencia de nuestra realidad escindida, sin tapujos ni pretendidas justificaciones ideológicas. Por eso, en lo electoral, es urgente comprobar la validez de la elección con el cómputo voto por voto, como exige López Obrador. Sólo así podríamos los ciudadanos tener una mínima seguridad que justifique nuestra elección, sea cual fuere el ganador. Entonces podrían empezar a curarse las heridas que han dejado tanto una elección con sospecha de fraudulenta como una sucia campaña.
2. Pero esa primera condición, por obvia, no sería suficiente para empezar a superar los daños que causó la campaña. Pero las heridas producidas tienen una causa profunda: la persistencia de la desigualdad entre los dos Méxicos. Mientras no lleguemos a lograr el reconocimiento lúcido de la realidad escindida de nuestra sociedad, toda cura será vana.
3. La conciencia de la desigualdad entre los dos Méxicos debe darnos un grito de alarma. Tiene que conducirnos a la resistencia y aun a una lucha decidida contra aceptar una nación dividida entre pobres y ricos, entre privilegiados y excluidos. La resistencia cívica sería nuestra única defensa contra la división que se nos quiere imponer. La resistencia es el inicio de un camino que aminore la desigualdad.
4. Cualquiera que sea el vencedor en la contienda electoral tendrá que atender ese grito de alarma. No valen dilaciones. Es urgente tomar decisiones drásticas. Sólo así podría empezarse a abrir un camino para aliviar la desigualdad.
5. Si el vencedor es López Obrador podrá iniciarse una vía paulatina para luchar contra la división económica y social. Si, en cambio, el ganador fuera Calderón, sólo podemos esperar que logre vencer la tendencia de la derecha de oponerse a la desigualdad real ignorándola o incluso reprimiéndola. No habría lugar para componendas ni negociaciones. En ese caso se abriría un volcán imposible de apagar.
Se confirmaría entonces que la otra campaña sigue la única vía posible.


LOS DOS MEXICOS

En esta entrada publicaré algunas de las noticias, imágenes y  comentarios que me parecen interesantes para comprender el Discurso de "Los Dos Méxicos"



Prevenir o reprimir
Bernardo Bátiz V.
D
icen los bien pagados anunciadores del sistema, locutores, aprendices de locutor, intelectuales orgánicos y todos los interesados en que la situación que vive el país de injusticia y desigualdad continúe; dicen que no pueden tolerar que siga habiendo dos Méxicos, que ya basta, que ya se votó en favor de un candidato, el del neoliberalismo, y que no tenemos que hacer otra cosa más que cerrar filas y dejar de protestar; de lo contrario, a cualquiera que lo haga le puede pasar lo que hace unos días a los normalista de Michoacán y hace unos años a los habitantes de San Salvador Atenco.
Tienen razón, hay dos Méxicos, en lo que no la tienen es en diferenciarlos a partir de puntos de vista puramente formarles y con criterios y valores basados en el neoliberalismo, el afán de competir y la fe en las leyes del mercado; ciertamente está el México de ellos, de los poderosos que cuentan con los recursos económicos públicos y privados a su servicio y con las fuerzas armadas, listas para acallar protestas y protegerlos de todo mal y está el otro México, el del pueblo.
Una muestra de esta dicotomía la tuvimos precisamente en Michoacán con la represión violentísima a los jóvenes de las normarles rurales, todos ellos pobres, muchos indígenas y también casi todos de origen campesino. Fueron golpeados con salvajismo, atados de pies y manos como animales y encima de esto, les cayó todo el peso de publicidad oficial en su contra.
Por un lado, escuchábamos en los noticiarios que los muchachos actuaban con violencia, que eran turbas sin control y que se negaban entre otras cosas, a estudiar inglés y computación, por tanto, merecían lo que les pasara; sin embargo, lo que veíamos era totalmente distinto, las escenas grabadas por las cámaras nos mostraban muchachos que huían o se protegían y eran los policías quienes los apaleaban, pateaban y ataban.
Ese es un México, el México de los poderosos y violentos que aceptan que el proceso para convertirnos en un protectorado siga adelante; el gobernador de Michoacán y su policía local y el gobierno federal y su policía expresaban ante las cámaras de la prensa y de las televisoras cuál es su criterio para resolver problemas: la fuerza y la violación de los derechos humanos y mucha publicidad engañosa, para convencernos de que se está actuando bien, en contra de unos vándalos que no permiten que México avance, que llegue el turismo y los capitales extranjeros vengan a salvarnos.
Frente a esta actitud represiva y que prefigura lo que puede ser el próximo gobierno a punto de iniciarse, se encuentra una forma totalmente distinta de afrontar los problemas; el doctor Miguel Ángel Mancera, jefe electo del Gobierno del Distrito Federal, al participar en el Foro de la Democracia Latinoamericana, defendió la tesis contraria, reprimir como último extremo y excepción, esto es, aplicar el Código Penal como ultima ratio, pero fundamentalmente elevar la calidad de vida a los jóvenes y eventualmente abrir el debate sobre la legalización de las drogas, esto es, preferir la prevención sobre la represión. De paso, y al final del foro, que tuvo lugar en El Colegio de México, opinó que no sería necesario ver a los soldados patrullando las calles de la capital.
La opinión del doctor Mancera, quien ganó ampliamente el voto de sus conciudadanos, es una propuesta humanista para afrontar el clima de violencia que se ha extendido por casi todo el país y se pone francamente de lado del otro México, del que prefiere guardar distancia de la represión y del uso indiscriminado de la fuerza y opta por soluciones preventivas, oportunidades para los jóvenes, que si son rechazados por nuestros sistemas educativos y no encuentran empleo, pueden ser como él lo dijo, reclutadospor las organizaciones de los delincuentes.
Reprimir es atender los efectos de un Estado en que priman la desigualdad y la injusticia; prevenir es atacar el fenómeno de la delincuencia y la violencia antes de que estalle, acudiendo a las causas y no solamente apagando los efectos cuando éstos ya están causando graves daños a las víctimas, a la sociedad y aun a los victimarios, que cometen ilícitos, ciertamente con responsabilidad propia, pero también en respuesta a una sociedad que los acorrala y les cierra posibilidades.
Ahí están representados realmente los dos Méxicos, encarnados en dos gobernantes, uno, Fausto Vallejo, que vota por la dureza, las armas, la guerra y la dependencia del exterior a costa de sus propios gobernados, y otro, Miguel Ángel Mancera, que elige la reflexión abierta, la política, la prevención de los delitos atacando sus causas, opta por abrir escuelas y fuentes de trabajo y se inclina por la aplicación del derecho con respeto a las garantías de los gobernados. Esa es la verdadera disyuntiva, prevenir o reprimir, buscar nuestras propias soluciones basadas en la justicia y el humanismo o someternos a la guerra que desde fuera se nos pretende imponer.











sábado, 9 de octubre de 2010

El Colegio de Bachilleres. El orgullo gris.

Los títulos más raros son los que mas llaman la atención. ¿qué necesita nuestro Colegio?
Siempre he pensado en nuestra falta de competividad, como que somos una escuela de tercera y cada año lo parecemos más. Vivimos opacados por la ENP y la Vocacional, como si no tuvieramos una identidad, nadie trae una camiseta del CB, quizas algunos maestros, quizas algunos alumnos y más cuando mas estan en la escuela, pero parecemos una escuela del monton, sin distinción, sin personalidad, nos dicen los "basiquieres" no existe un orgullo de nuestra institución, parecemos un lugar de paso, como si vivieramos un eterno trámite, somos nosotros como un individuo gris, como si las rejas nos personalizaran, somos alumnos sin conciencia y maestros sin alma.
Somos lo heterogeneo de la ciudad, representamos lo mucho, pero no sabemos ser lo uno, lo unico.
Pero...
Pero nuestros egresados son nuestro orgullo, los de recien ingreso nuestro futuro y los de enmedio la promesa.
Yo quisiera que el orgullo lo fueramos todos, los egresados de la UNAM, de la UAM, del Poli, de la ENAH, de la Ibero y todas las demás, que somos los docentes; los estudiantes universitarios que salieron de nuestras aulas, los estudiantes, los directivos que serían los primeros en dar la bienvenida, que tambien pudieramos entonar un goya, por que somos preuniversitarios, no somos el fin del camino, porque somos el camino y nuestros esfuerzos el de todos, son nuestro sello, la marca de todos y nuestro orgullo.
Pediriamos mas actividades que nos den un Colegio de formación, que el Bachiller (que es un grado) se tal, motivo de satisfacción, de júbilo, que los que se van con el corazón tatuado, porque mis exalumnos, universitarios, tecnicos, trabajadores, amas de casa, padres, artistas o artesanos son hijos del CB y donde quiera que vayan llevan consigo lo mejor y lo peor, pero llevan esa educación que los hace sobreponerse, luchar y luchar porque esos son: luchadores que aprendieron en su Colegio.
¡Larga vida al Colegio de Bachilleres!

viernes, 7 de diciembre de 2007

Jose Lopez Portillo (1976 - 1982)

José López Portillo y Pacheco (16 de junio de 1920 – † 17 de febrero de 2004) fue el sexagésimo octavo presidente de México, entre 1976 y 1982. En su gestión, se sucedieron hechos tan trascendentes como la concertación y aplicación de la reforma política inicial para democratizar al país, la primera visita del Papa Juan Pablo II y, en apenas un par de años, el más impresionante crecimiento de la economía nacional en su historia y una de sus más dramáticas caídas en el contexto de la crisis internacional de los precios del petróleo.
Orígenes
De antepasados paternos procedentes de la pequeña localidad española de Caparroso, en Navarra (algo que exaltaba con frecuencia), nació en la Ciudad de México en el seno de una familia de políticos e intelectuales. Su abuelo, José López Portillo y Rojas, se distinguió como escritor en el siglo XIX, fue miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y diputado, senador, gobernador y ministro durante el Porfiriato y el periodo golpista de Victoriano Huerta. Su padre, José López Portillo y Wéber (de quien siguió en su juventud el consejo de no ir tras el poder, pues pensaba que "Los defectos de un hombre honrado son las cualidades de un político") se dedicó a los campos de la milicia, la historia y las letras, contrayendo matrimonio con Refugio Pacheco.





Trayectoria académica y política
Egresó como abogado de la Universidad Nacional Autónoma de México en 1946 y como doctor en Derecho en 1950. Contrajo primeras nupcias con Carmen Romano y del matrimonio nacieron tres hijos: José Ramón, Carmen Beatriz y Paulina. Entró al servicio público hasta 1959 de la mano del Partido Revolucionario Institucional (PRI), la organización que durante la mayor parte del siglo XX dominó de manera absoluta la vida política mexicana, animado por el ideario y carisma del entonces presidente Adolfo López Mateos. Tras ser litigante, catedrático de la UNAM (donde heredó la asignatura de Teoría General del Estado de Luis Echeverría, su íntimo amigo de la adolescencia, y fue maestro de quien le relevaría en la Primera Magistratura, Miguel de la Madrid), profesor fundador del Doctorado en Ciencias Administrativas de la Escuela Superior de Comercio y Administración del Instituto Politécnico Nacional en 1961 y de escalar jerarquías en el Gobierno Federal pasando por la Secretaría del Patrimonio Nacional, la Oficina de la Presidencia de la República y la dirección de la Comisión Federal de Electricidad, logró hacerse de la cartera financiera del país al ocupar el puesto de secretario de Hacienda de 1973 a 1975, quebrando la norma no escrita de que la economía nacional se definía por su titular en turno (un hombre avezado en las finanzas estatales y guiado por criterios mayoritariamente técnicos), al poner la dependencia al servicio de las conveniencias y decisiones políticas del presidente, pues López Portillo carecía de experiencia en dicha rama, ostentando como verdadera credencial su proximidad personal con Echeverría, quien declararía sin tapujos y con dedicatoria a los empresarios, con quienes mantuvo una pésima relación, la famosa frase: "En mi gobierno, la política económica se decide en Los Pinos".

Llegada y ejercicio del poder
En aquellos años, los mandatarios emanados de su partido escogían personalmente a su sucesor, y López Portillo fue la opción del presidente Echeverría, de nuevo haciendo valer su añeja amistad y rompiendo también con los pronósticos de que el secretario de Gobernación era el elegido natural, quedándose en el camino Mario Moya Palencia. Los siguientes meses López Portillo realizó el correspondiente proselitismo bajo el lema "La solución somos todos", pero sin adversario alguno, pues el único partido verdaderamente opositor con registro, el derechista Acción Nacional (PAN), no presentó abanderado debido a fuertes divisiones internas, y la izquierda, aglutinada en el proscrito Partido Comunista Mexicano (PCM), en las universidades públicas y en guerrillas urbanas o rurales (que por la comisión de actos criminales se forjaban y crecían en la clandestinidad) permanecía en general no sólo ajena, sino contraria a las instituciones. No contando con otro espacio que el de lo testimonial, el PCM lanzó a uno de sus líderes, el sindicalista Valentín Campa, quien obtuvo casi un millón de votos, los cuales, aún sin ser válidos, denunciaron una evidente incongruencia del esquema político-electoral imperante. De esta circunstancia se desprendió la obra que, en perspectiva, sería la mayor aportación de López Portillo al país en su gobierno: la Reforma Política de 1977, orquestada por su secretario de Gobernación, el reputado político, intelectual e historiador Jesús Reyes Heroles, la cual representó el primer avance fehaciente para que México transitase de un régimen de partido hegemónico a uno de pluripartidismo y poder compartido.
Rodeado de la polarización y el desorden legados por la administración de Luis Echeverría, el 1 de diciembre de 1976 José López Portillo tomó posesión como presidente de México y pronunció un impecable discurso que le ganó apoyos y confianza por su interés conciliatorio y el abandono de la retórica demagógica y grandilocuente que privó en todo el sexenio anterior. Su proyecto de gobierno se dividía en tres partes: dos años de recuperación, dos de consolidación y dos de crecimiento acelerado, y para lograrlo urgía a superar las discrepancias y avanzar: "Hagamos una tregua inteligente para recuperar nuestra serenidad y no perder el rumbo [...] podemos hacer de nuestra patria un infierno o un país donde la vida sea buena". Enseguida, pidió perdón a los desposeídos y marginados por los años de rezago y demandas sin atender desde el Estado, y empeñó su palabra en "sacarlos de su postración", bordando así uno de los momentos de sensibilidad y tino oratorio más recordados en el devenir político contemporáneo.
Empero, los primeros tiempos se enrarecieron por los rumores sobre el abierto activismo del ex presidente Echeverría (recogidos y amplificados por Reyes Heroles, quien sostenía una sabida rivalidad con el ex titular del Ejecutivo), pues mediante su Centro de Estudios Económicos y Sociales del Tercer Mundo y la presencia de estrechos colaboradores impuestos en el gabinete lopezportillista y en el Poder Legislativo buscaba seguir incidiendo en la política interior del país, violando otra pauta básica del predominio presidencial de la época, misma que exigía de los mandatarios en retiro su lejanía sin cortapisas del quehacer público, lo cual obligó a López Portillo a prescindir de algunos personajes, como Porfirio Muñoz Ledo en la cartera de Educación, y a designar finalmente a Echeverría como embajador ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en 1977, lanzando así un contundente mensaje.
En lo financiero, la situación era difícil en general, dado que apenas unos días antes de entrar en funciones se realizó una de las devaluaciones más severas que el país hubiese vivido hasta esas fechas y se había firmado un pacto con el Fondo Monetario Internacional en el que el gobierno se obligaba a ejercer un presupuesto reducido y a mantener bajos los salarios. Constreñido por los malos manejos de su antecesor y ante aquellas disposiciones, López Portillo se mostró prudente en cuanto a gasto e inversiones se refería, pero todo cambiaría cuando los países árabes interrumpieron la venta de petróleo a Estados Unidos y a Europa Occidental por el apoyo brindado a Israel. Esto, junto al descubrimiento de nuevos yacimientos en Chiapas, Tabasco y de la rica Sonda de Campeche catapultó a México como primer exportador de crudo, lo que logró que el Producto Interno Bruto se elevara a un 8% anual y que la tasa de desempleo se redujera en un 50%. "México, país de contrastes, ha estado acostumbrado a administrar carencias y crisis. Ahora [con] el petróleo en el otro extremo, tenemos que acostumbrarnos a administrar la abundancia"[1] , fue el reto y promesa a la vez que el presidente acuñó e hizo patente a la sociedad ante la inesperada jauja, aderezando las buenas nuevas con una perla del egocentrismo que se apoderó de él y de su gobierno a partir del espectacular crecimiento económico: "Soy la última oportunidad de la Revolución".

Logros en el exterior
En el plano internacional, organizó la Cumbre Norte-Sur en la ciudad de Cancún en 1981 para promover el diálogo entre los países del Primer y Tercer Mundo; buscó una solución digna a los conflictos bélicos centroamericanos (lo que no fue bien visto por los Estados Unidos); retiró el reconocimiento de México al gobierno republicano español en el exilio y marcó una nueva etapa a través del comienzo de relaciones diplomáticas con el régimen encabezado por el Rey Juan Carlos I y presidido por Adolfo Suárez en 1977, a dos años del fin del Franquismo, enviando como embajador al ex mandatario Gustavo Díaz Ordaz; auspició la venida del Papa Juan Pablo II en enero de 1979, luego de décadas de lejanía con el Vaticano, autorizando el oficio de una misa al aire libre transmitida inéditamente por televisión; y fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional en 1981 por sus esfuerzos en la materia.
Los excesos
Sin restar relevancia a los anteriores aciertos, conforme avanzaba el sexenio la excentricidad, el despilfarro y el influyentismo se apoderaron del mandato de López Portillo. Olvidándose de su investidura, el presidente obligó a que la gira papal hiciera una parada en la Residencia Oficial de los Pinos con el objeto de que Su Santidad celebrara la liturgia en exclusiva para su madre, contestando a sus detractores que "pagaría de su bolsillo" las sanciones administrativas previstas por violentar la laicidad de un espacio del gobierno y subestimando los problemas evidentes por la inexistencia de relaciones diplomáticas entre México y el Vaticano; su esposa, mujer de arrogancia y desplantes acreditados, tomó en sus manos la política cultural del Estado sin experiencia alguna y ordenó, por ejemplo, que se integrara una orquesta sinfónica especial, la Filarmónica de la Ciudad de México, para dar a conocer sus dotes de pianista con temas del grupo Mocedades; su hija Paulina debutó como baladista juvenil y fue apoyada para que alcanzara el éxito; pero lo más delicado es que nombró en importantes cargos a familiares directos, vanagloriándose además de ello, en especial de José Ramón, su primogénito, quien se desempeñó como subsecretario de Programación y Presupuesto ("Es el orgullo de mi nepotismo", llegó a exclamar). Otros beneficiarios fueron su hermana Alicia, que fungía como su secretaria particular; su hermana Margarita, designada directora de Radio, Televisión y Cinematografía de la Secretaría de Gobernación (temida y odiada por su actitud caprichosa y altanera frente a dueños de medios, creadores, productores y directores que la acusaron de valerse de conductas gangsteriles para alcanzar su objetivos y herir de muerte a la industria de la pantalla grande, apodándole la "pésima musa" como burla por su admiración hacia la Décima Musa, Sor Juana Inés de la Cruz, y sus malhadados esfuerzos por hacerse reconocer como escritora y guionista de películas); y su primo Guillermo, convertido en presidente del entonces llamado Instituto Nacional del Deporte.
En la misma tesitura Arturo Durazo Moreno, un amigo de la niñez, fue elevado a director del Departamento de Policía y Transito del Distrito Federal, desde donde además de ser hecho General de División sin pasar jamás por el Ejército y condecorársele con el Doctorado Honoris Causa del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal sin antecedentes de preparación universitaria o práctica legal alguna, auspició el cohecho y la tortura entre los cuerpos que dirigía y se enriqueció escandalosamente acumulando autos, bienes y mansiones como "El Partenón", una estrafalaria casa de playa inspirada en el mítico monumento griego levantada en la bahía de Zihuatanejo con discoteca y aeródromo incluidos, la que una vez decomisada luego de aprehender a Durazo en 1984 no ha podido ser vendida por su mal gusto, elevado monto e identificación como emblema de lo peor de aquella época.
El desastre de la economía
En materia económica su administración se caracterizó, sobre todo después de la primera mitad, por tomar decisiones arbitrarias y financieramente ineptas que detonaron la crisis más severa en la historia de México desde la época revolucionaria, no sólo repitiendo, sino exponenciando los errores del periodo echeverrista. El gobierno, obnubilado por las ganancias del oro negro y la euforia de los mercados, guardó los propósitos de inicio en un cajón y tramitó con la banca extranjera una pléyade de préstamos irreflexivamente para sufragar la exploración e infraestructura de explotación de los depósitos petroleros; puso en marcha proyectos de desarrollo condenados al fracaso por su pomposidad y precipitada preparación (la Alianza para la Producción, el Plan Global de Desarrollo, el Plan Nacional de Zonas Deprimidas y Grupos Marginados, el Sistema Alimentario Mexicano, etc.); y fomentó una obesa burocracia al crear nuevas secretarías de Estado, multitud de organismos y adquirir y participar en empresas al por mayor, lo que junto a una corrupción galopante terminó no sólo por reducir a cero los beneficios del petróleo (calculados en cien mil millones de dólares entre 1978 y 1981[2] ), sino por multiplicar la deuda externa ante el aumento de las tasas de interés, añadiéndose intrigas palaciegas rumbo a la determinación de la candidatura presidencial del PRI traducidas en falsos diagnósticos de la situación que obstaculizaron la baja aconsejable del precio del barril de crudo para su venta a distintos países cuando su oferta rebasó a la demanda, siendo el chivo expiatorio Jorge Díaz Serrano, director de Petróleos Mexicanos (PEMEX) y fuerte aspirante al Ejecutivo.
Con respecto a la moneda, el peso fue tardíamente devaluado en alrededor de un 400% como producto de un episodio más de la negligencia personal de López Portillo ("Presidente que devalúa, se devalúa", pontificaba). En el marco de la VI Reunión de la República, el 4 y 5 de febrero de 1982, juró defenderlo "como perro"[3] frente a la envestida que sufría de los "enemigos" de la patria, pero para el 18 de febrero de 1982 la Secretaría de Hacienda se vio forzada a declarar la moratoria de pagos y a devaluar el circulante de 28.50 a 46 pesos por dólar, frenándose en 70 pesos sólo después de imponerse el cierre del mercado cambiario para atajar la escalada, la que inclusive sobrepasaría los cien pesos por cada billete verde.
El 1 de septiembre de 1982, día de su último informe de gobierno, habría de encarar a la ciudadanía para anunciarle el caos. Culpó de la debacle a los banqueros y a los "sacadólares", no admitió tener que ver en el hundimiento financiero del país ("Soy responsable del timón, pero no de la tormenta") y, de un plumazo, nacionalizó la banca y decretó el control de cambios, más en el tenor de una rabieta desesperada, de un golpe de efecto, que en el de medidas sopesadas y necesarias, lo que se vislumbró en su argumentación: "Ya nos saquearon. México no se ha acabado. ¡No nos volverán a saquear!". En los siguientes años los resultados de dichas ocurrencias (cuyo costo al erario por los conceptos de compra e indemnización del entramado bancario se estimó en unos tres billones de pesos) fueron más que funestos, como se patentizó al poco tiempo con el apogeo de una banca paralela encubierta en casas bursátiles e instituciones financieras diversas que incentivaron la especulación, con la negligente reprivatización bancaria que puso otra vez a la nación a un paso de la ruina a mediados de la década de los noventa, y con el abuso y fracaso del Fondo Bancario de Protección al Ahorro, que en su reestructuración como deuda pública, pactada legislativamente desde 1998, absorbe a la fecha enormes cantidades presupuestarias.
Luego, al recordar a los desposeídos y marginados, aquellos a quienes en su primer mensaje como mandatario había pedido perdón, José López Portillo lloró frente a millones de mexicanos y golpeó impotente con su puño el atril del Congreso de la Unión, aceptando al menos su "responsabilidad personal" al fallarles; un despliegue histriónico que conmovió a muy pocos, enfureció a los más y fue motivo de parodias y burlas para poner punto final a seis años de expectativas tan altas como su frustración que completaron, sumados a los del periodo de Luis Echeverría, la coloquialmente denominada "docena trágica" del populismo (en un juego de palabras que evocaba a la Decena Trágica: diez días de asesinatos e inestabilidad en febrero de 1913 que concluyeron con la renuncia y el fusilamiento del presidente Francisco I. Madero y del vicepresidente José María Pino Suárez). Amén de lo peyorativo de la comparación, con estas dos administraciones fue evidente para la opinión pública, los empresarios, la comunidad internacional, la Iglesia e incluso para buena parte de la clase priísta lo peligroso y lo imposible que resultaría por mucho tiempo más dejar el destino del país bajo el criterio de un solo hombre. Desde entonces y echando mano de la misma reforma política que López Portillo estimuló (aún con todas sus carencias y frenos que, con los años, se han superado), el cambio gradual de los cimientos del sistema de poder en México, la pérdida de fuerza del partido oficial y el crecimiento de una oposición que penetraría con ímpetu firme en los distintos niveles del Estado ya no se detuvieron, todo ello alentado siempre por una sociedad justificadamente molesta y cansada.

[editar] La sucesión presidencial
José López Portillo dejó la presidencia el 1 de diciembre de 1982. Durante el año previo y luego de ir descartando aspirantes de entre los más próximos de su equipo, se aprestó a cumplir con el ritual sucesorio priísta y fijó su criterio de selección en dos nombres: si el panorama nacional requería de un personaje con mayor bagaje político, el escogido sería el entonces dirigente nacional del PRI, Javier García Paniagua; sin embargo, si las circunstancias sugerían un perfil diestro en sortear dificultades financieras, la candidatura le correspondería a su secretario de Programación y Presupuesto, Miguel de la Madrid. Ante la severa crisis, este último fue el elegido, no sin la molestia expresa de García Paniagua, el cual debió ser sustituido de la conducción de la campaña electoral desde el partido por Pedro Ojeda Paullada, apartándose definitivamente del primer plano del poder hasta su muerte. Para la organización tantos años gobernante, esta postulación abonó notablemente en el cambio de su curso histórico, ya que el sustento ideológico y práctico desde su fundación, el nacionalismo revolucionario (nutrido de los logros de la gesta de 1910, del corporativismo y de la necesidad de un Estado con amplias facultades para luchar contra la desigualdad social, manejado por políticos disciplinados que recorrieran los escalafones del PRI y de la burocracia) fue gradualmente remplazado por la tecnocracia y sus hombres, generándose reacomodos y rupturas importantes para su futuro y el de México.
En efecto, De la Madrid era un destacado abogado formado en el Banco de México con experiencia en materia económica y el primero de una lista de gobernantes en adelante en el país con una visión orientada al mercado y estudios de posgrado realizados en prestigiadas universidades estadounidenses, como las de Harvard o Yale, en consonancia con los dictados de aquellos tiempos, tendientes al neoliberalismo y la globalización y marcados por líderes defensores del aperturismo y la desregulación como Margaret Thatcher o Ronald Reagan.

El desprestigio
Alejado de la arena política, se dedicó a escribir su biografía y otros libros con mediano éxito, probando suerte también con una marca propia de tequila, "Don Q", promocionada con su foto vestido de charro en la etiqueta. Tras vivir en el sexenio tórridos romances, entre ellos el más sonado con su secretaria de Turismo, Rosa Luz Alegría, se mudó con su familia a una fastuosa fortaleza de cuatro mansiones (una para él y las restantes para cada uno de sus hijos) en los suburbios de la capital mexicana bautizada popularmente como "La Colina del Perro" (en alusión a su citada defensa del peso), situada en un terreno de 122,000 metros cuadrados obsequiado por su amigo Carlos Hank González, un humilde profesor de primaria transformado en pocos años en acaudalado empresario y servidor público que fue regente capitalino a lo largo de su gestión y cuya frase favorita era "Un político pobre es un pobre político". En cada residencia se instalaron dos mil metros cuadrados de alfombra importada, tapices de seda, domos corredizos y amplias terrazas con acabados de maderas preciosas. Además, en la casa principal se adaptó un sistema de aire acondicionado especial para preservar la humedad de la biblioteca personal de López Portillo, estimada en unos 30,000 tomos, y se erigió una cúpula-observatorio.
No conforme con esto, el ex presidente se hizo de una barranca en la exclusiva zona de Chapultepec, punto neurálgico del Distrito Federal. Allí, en un conjunto arquitectónico de aires moriscos y granadinos edificado sobre un área de ocho mil metros cuadrados, les construyó residencias a su madre y a sus hermanas Alicia y Margarita, y no dudó en aceptar como regalo una mansión de descanso de tres mil metros cuadrados, "Villa Marga Mar", localizada en la playa de Pichilingue, en la bahía acapulqueña de Puerto Marqués, cortesía de Joaquín Hernández Galicia "La Quina", corrupto ex líder sindical de PEMEX, "como expresión de gratitud del gremio petrolero por el apoyo que desde Los Pinos se dio a la industria petroquímica".
La oprobiosa riqueza de López Portillo provocó que el afamado abogado constitucionalista Ignacio Burgoa lo denunciara ante la Procuraduría General de la República por el delito de peculado en contra de la nación mexicana, mientras que la fracción del PAN en la Cámara de Diputados propuso la creación de una comisión para investigarlo y el Partido Socialista Unificado de México (PSUM) insistió por meses en los indicios del uso de fondos del Gobierno Federal para constituir todas sus propiedades. Cercado por dichos ataques y por los varios reportajes en su contra; las burlas, a veces excesivas, de los caricaturistas; la promesa de "renovación moral" del presidente De la Madrid, sólo eficaz para encarcelar a funcionarios del pasado sexenio; y un repudio generalizado de la población hacia el ex mandatario y sus parientes, éstos optaron por pasar largas temporadas en el extranjero.

[editar] Últimos años
Divorciado de Carmen Romano luego de dejar el poder (de la que estaba separado de hecho desde que le eligieron presidente y no escapó de ser presa de las murmuraciones al asegurar el periodista y diplomático Manuel Ávila Camacho que su deceso, en mayo del 2000, se produjo por causa del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida según se lo había platicado el ex presidente, de quien se decía amigo, lo cual abrió una nueva controversia mediática contra la familia acallada con la sentencia a su favor resultante del juicio promovido por injurias y daño moral), en 1995 se unió civilmente a la vedette Sasha Montenegro, con la que vivía hacía varios años y tenía dos hijos: Nabila y Alejandro. Transcurrido un mes de la muerte de su primera mujer, celebrarían la boda religiosa.
En los medios de comunicación el nombre de López Portillo no cesó de causar revuelo esporádicamente, ya por la salida a la luz pública de una hija nacida en los años ochenta; por el suicidio de un adolescente en la Unión Americana que era hijo ilegítimo de su vástago José Ramón; por los altercados y alardes de prepotencia de alguno de sus nietos en exclusivas discotecas; por los intentos de expropiar los terrenos de la capital del país en Chapultepec o los del Centro Histórico donde se halla la Universidad del Claustro de Sor Juana (un centro privado de estudios humanísticos administrado por su hija Carmen Beatriz), los cuales, se acusa, fueron irregularmente cedidos por instrucciones del ex presidente a su familia mientras ostentaba el poder, debiendo formar parte del dominio público, pues en ellos vivió la importante literata colonial en cuyo honor el espacio educativo lleva su nombre; o bien por la valoración histórica de su gobierno, concurrente con la creciente libertad de expresión que México conquistó a partir de los años ochenta, soliéndose encontrar el cenit de los vicios del antiguo sistema político y las causas de las dificultades económicas nacionales actuales en su presidencia.
Su etapa final fue penosa. Víctima de los estragos de la diabetes y de las secuelas de una embolia sufrida en 1996, fue protagonista de más problemas legales: primero, por la demanda que interpuso en contra de la periodista Isabel Arvide al insultar a su cónyuge y cuestionar la paternidad de sus hijos menores en un artículo, la cual ganó; y después en razón del forcejeo por la propiedad de su residencia en "La Colina del Perro" y de algunos otros bienes entre sus descendientes con la señora Romano y su segunda esposa, de la que se divorció en medio de estruendosas y amargas revelaciones un par de años antes de morir, instalándose con su hermana Margarita. Así, a la edad de 83 años y víctima de una complicación cardiaca generada por la neumonía que le había enviado al hospital, José López Portillo falleció en la Ciudad de México el martes 17 de febrero de 2004 a las 20:15 horas. Sus restos descansan en el Panteón Militar del Distrito Federal.


Wikipedia





Secreto

COSAS NUESTRASJorge Villegas


Inventaban que el presidente López Portillo se había apersonado en un banco suizo.
Exigió que le mostraran la lista de depositantes mexicanos.
Le dijeron que eso era imposible. Que las cuentas eran secretas.
¿Y si les muestro esta carta de la ONU, exigiendo verlas?
Pues tampoco. La ONU no tiene jurisdicción sobre la banca suiza.
¿Y si el Papa mismo emite una encíclica exigiendo cuentas claras?
Respetamos al Pontífice pero no le vamos a obedecer.
¡Me convencieron!, dijo don José, guárdenme estas maletas rellenas de dólares.




Luis Echeverria Alvarez (1970 - 1976)

Presidencia
Desde el inicio de su administración Luis Echeverría logró un acercamiento con los jóvenes universitarios en especial con los de la UNAM universidad en la cuál se encontraba desprestigiado por su colaboración por los hechos de Tlatelolco, durante 1968 Y 1978 el presupuesto de la UNAM creció en 1,688%, el sector burocrata aumentó de 600,000 en 1972 a 2.2 millones en 1976, empleando en gran cantidad a egresados universitarios de los 60's, en el gabinete habia un 78% de egresados de la UNAM inclusive un líder del 68 llamado Francisco Javier Alejo fue designado director del Fondo de Cultura Económica.
El 10 de junio de 1971, tuvo lugar una manifestación estudiantil en la Ciudad de México en apoyo a los estudiantes de Monterrey. Estos fueron recibidos por un grupo paramilitar al servicio del estado llamado "Los Halcones". El presidente se desligó de los hechos y pidió la renuncia del Jefe del Departamento del Distrito Federal. Estos hechos se conocieron con el nombre de El halconazo o la matanza del Corpus Christi.
Aunado a la crisis internacional provocada por la escasez de petróleo, aumentó de forma considerable el gasto público, emitiendo papel moneda sin valor y contratando deuda. Además, se lanzó a la compra de empresas al borde de la quiebra para sostener los empleos, pero a costa de ineficiencias y corrupción. Durante su gobierno se abandonó el tipo de cambio fijo que existía desde 1954, de $ 12.50 por dólar, al final de su sexenio llegó a los 20 por dólar. La deuda externa aumentó de los manejables 6,000 millones de dólares que había heredado Díaz Ordaz a más de 20,000 millones.
Realizó una gran cantidad de viajes a países de Europa, África y América Latina. Su gobierno fue muy cercano a los regímenes socialistas de Chile y Cuba. Dio asilo a Hortensia Bussi, esposa del presidente chileno Salvador Allende, cuando éste murió en 1973 después de ser derrocado en un golpe de estado. También dio asilo a gran número de exiliados provenientes de las dictaduras de América del Sur. Pero tuvo mano dura con los movimientos de izquierda nacional.
Realizó la llamada Guerra Sucia, durante la cual una gran cantidad de personas fueron torturadas y desaparecidas. Durante su gobierno murieron los guerrilleros Genaro Vázquez y Lucio Cabañas.
Casi al finalizar su sexenio se desató una ola de secuestros y asaltos a bancos por grupos guerrilleros de izquierda. El caso más famoso fue el intento de secuestro y asesinato del empresario regiomontano, Don Eugenio Garza Sada, el secuestro de uno de sus secretarios y de su suegro.
Entregó la presidencia a José López Portillo, quien se había desempeñado como secretario de Hacienda en la segunda mitad de su sexenio. Buscó el puesto de secretario de la Organización de las Naciones Unidas pero la cedió a Javier Pérez de Cuéllar.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Las diversiones el futbol

Historia
America
El Club de Fútbol América fue fundado el 12 de octubre de 1916 en México, por iniciativa de un grupo de escolares (13 años de edad en la época) y a cuyo frente estaba Esteban Rafael Garza "Record" e Ignacio "Nacho" de la Garza. La adopción del nombre América fue el resultado de la coincidencia que tuvo la fecha de fundación con la conmemoración del descubrimiento de América por Cristóbal Colón. El 12 de octubre de 1916 un par de equipos de colegios maristas, el Récord y el Colón, decidieron fusionarse para hacerle frente a los equipos de los otros colegios de orden religioso.
Los jóvenes integrantes diseñaron un bello escudo con la representación del mundo como un balón, la figura del continente americano y las letras C.A. (Club América).
El América empezó bien, pero aún persistía la división. Para evitar ese tipo de apreciación de 1918 a 1920 tomó el nombre de "UNIÓN", curiosamente el mismo que había ostentado en sus inicios el futuro archirrival tapatío de 1906 a 1908. En 1920 el equipo crema retoma el nombre de AMÉRICA e inicio una época de esplendor deportivo.
Logró su ascenso al fútbol de la naciente Primera División enfrentándose a los equipos de origen español. Eran los principales actores del fútbol de la época. Obtuvo su primer título nacional 9 años después de su fundación, en 1925. Se convirtió en el primer tetracampeón del fútbol de México, al obtener 4 campeonatos en serie, desde 1924 hasta 1928. La primera selección nacional en 1923 fue conformada con un buen número de jugadores del Club América.
En el primer viaje de la selección, un jugador del equipo América de nacimiento al "chiquitibum", porra que entonces alentó a los jugadores y que aún hoy lo sigue haciendo. Su creador, Carlos Garcés, tomó por referencia el sonido que hacía la locomotora en que viajaba con el equipo.
Rafael Garza Gutiérrez "Record", fue el capitán de esa selección nacional, para con el paso del tiempo, convertirse en director técnico del Club América, así como de la La Selección mexicana.
Correspondió a los cremas por su tradición, ser el equipo que iniciara el futbol profesional en México en 1943.
Guadalajara
Orígenes
Fue el 15 de septiembre de 1904, cuando a la casa Gass, L. Gass y Cía (Almacenes la Ciudad de México), con un sueldo de 5 pesos mensuales, habitación y alimentación; llegó un joven de nacionalidad belga, llamado Edgar Everaert, quien de forma inmediata hizo amistad con el francés Calixto Gass. Ambos que ya habían practicado el fútbol antes y tenían la inquietud de formar un equipo en Guadalajara.

Edgar Everaert, Fundador del Club Deportivo Guadalajara
A principios del Siglo XX, México vivía en una sociedad sumergida en el Porfiriato, es entonces que Edgar y Calixto empezaron a platicar sus anécdotas sobre el deporte que jugaron en Europa, juntaron a varios empleados de los almacenes "La Ciudad de México" y de "Las Fábricas de Francia", para formar el equipo que estuvo encabezado por los hermanos Rafael y Gregorio Orozco. Para 1906 eran comunes las platicas entre empleados sobre las hazañas futboleras de la capital del país, fue entonces que la iniciativa de Edgar Evereart fue totalmente aceptada.
En la Colonia Moderna de Guadalajara, los jóvenes entusiastas hicieron sus primeras prácticas, al mando de Evereart y Gass, estos intentaban enseñarles las reglas básicas del juego y cuando se consideró que los muchachos ya habían asimilado sus enseñanzas, se propuso la fundación de un nuevo club con el nombre de "Unión" significado de la amistad entre mexicanos, belgas y franceses. Es así, que el 8 de mayo de 1906 se dio oficialmente el inicio al equipo al que llamaron "Unión Foot Ball Club", el nombre salió de labios de don Sabino Orozco, tío de Rafael y Gregorio, quien también dio nombre a la Avenida Unión y Lafayette.
En ese entonces el equipo "Club Unión" estaba conformado por Calixto Gas, Max Woog, Bowmark, Ernesto Caire, Esteban y Francisco Palomera, Alfonso Cervantes, Ramón Gómez, Augusto y Calixto Teissier, todos ellos dirigidos por Don Rafael Orozco. El primer partido que jugo este equipo fue contra el Atlético Occidente, con resultado favorable para el Unión, que vestía un uniforme completamente blanco en ese entonces.
Fue el señor Everaert quien en 1908 tiene la idea de cambiarle el nombre al equipo a Guadalajara pues sabía que un equipo despertaría más pasión entre sus seguidores si llevaba el nombre de su ciudad, como se acostumbraba en Europa, es entonces que nace el Club Deportivo Guadalajara.

Época Amateur

Equipo ganador de la Copa Reforma (1911)
Se le conoce como Época Amateur al período que abarca entre 1906 y 1943, desde la fundación del club hasta la profesionalización del fútbol mexicano y la formación de la Liga mayor.
El Guadalajara empezó su participación en torneos organizados con el inicio de la llamada Liga de Occidente, que se fundo en el año de 1908, siendo uno de sus pioneros organizadores junto al Atlético Occidental y el Liceo de Varones. En estos primeros años también participó en otros torneos como la Copa Reforma ganada en 1911.
A nivel amateur el Guadalajara conquistó 13 campeonatos [4][5][6][7], aunque algunas fuentes indican que fueron 12 los títulos logrados en esta instancia, siendo la temporada 1923-24 la que se encuentra en duda. El primero de los títulos es conquistado en la misma primera Liga de Occidente en la campaña 1908-09, el equipo que lo logró estaba formado por Edgar Everaert, Alfonso Cervantes, Joaquín Nieto, Miguel Murillo, Gregorio Orozco, Eugenio Cherpenel, Calixto Gas, Agustín Arce, Carlos Luna, Adolfo Orozco, Zenén Orozco, Max Woog y Rafael H. Orozco, dejando en la orilla al Atlético Occidental.
Club España
Inicios [editar]
El "Club España" nace un 20 de marzo de 1912, producto de una separación del antiguo Club San Pedro de los Pinos fundado en 1910 por Alfredo B. Cuellar, Jorge Gómez de Parada y Alberto Sierra. En el San Pedro de los Pinos se jugaba fútbol pero el Cricket era el deporte principal, es por eso que dos años después, con el propósito de jugar fútbol, 6 jóvenes emigrantes españoles emprenderían el proyecto de crear un nuevo club y formarían al memorable equipo del "España". Francisco Arias, Ramón Lanza, Pedro Batgay, Delio Bonet, Enrique Escalada y Francisco Gómez serían sus fundadores.

Época Amateur [editar]
El España empezaría a cosechar triundos de inmediato, tan solo al año siguiente al de su fundación (1913), ganaba su primer campeonato de liga, título que le arrebataría al Pachuca, equipo con el que inciaria uno de los primeros clásicos de la época amateur. Ya en 1914 lograría el bicampeonato repitiendo la hazaña, pero no pararía ahi ya que para 1943 cuando la Liga se convierte en Profesional, el España acumulaba 14 títulos de Liga y 4 Copas Tower.

Profesionalismo [editar]
Cuando la Primera división mexicana se establece en 1943, el Real Club España es uno de los primeros equipos en apostar por ella y decide unirse, al igual que en la era amateur el poderio del equipo España se deja ver de inmediato llegando a la final de la primera temporada 1943-1944, final que jugaría contra el Asturias F.C. debido a que los 2 habían quedado empatados en puntos al final del Torneo. El Asturias ganaría 4-1 y el primer título en la era profesional tendría que esperar.
Pero la espera no fue demasiada, ya que al siguiente año en la temporada 1944-1945 llegaría el campeonato número 15, primero en Primera división. Sin embargo, este título junto con la Copa conseguida en 1943 contra el Atlante, serían los únicos palmarés conseguidos por el España en la era profesional.
Para el año de 1951 el España decide retirarse de toda competencia profesional y equipo no regresa más a la Primera división mexicana.

jueves, 4 de octubre de 2007

Los Hippies

Los hippies (en singular, hippie o hippy) fueron parte del llamado movimiento de contracultura de los años 1960. Adoptaban un modo de vida comunitario, basado en el amor y la paz, renegaban del nacionalismo y de la Guerra de Vietnam, tomaban elementos de religiones como el budismo, el hinduismo, y también de las religiones de los indios norteamericanos. Estaban en desacuerdo con los valores tradicionales de la clase media estadounidense. Consideraban el paternalismo gubernamental, el militarismo, las empresas multinacionales y los valores sociales tradicionales como parte de un sistema que, a sus ojos, no tenía legitimidad.
Los hippies se automarginaban de la sociedad, buscando formas de vida en común en las que la paz y el amor fuesen los valores más importantes. Esto los hizo oponerse frontalmente a la mayoría de las doctrinas, valores y costumbres comúnmente aceptados.
Por sí mismo el movimiento no tenía un carácter ideológico ni político claramente definido, aunque sus ideas y su modo de vida tienen cierta similitud con algunos aspectos del anarquismo, como, por ejemplo, la vida en comunas.

http://es.wikipedia.org/wiki/Hippie

La contracultura

La contracultura es un movimiento social surgido en los Estados Unidos en la década de los 60, especialmente entre los jóvenes. Rechaza los valores sociales y modos de vida establecidos y propone valores y soluciones alternativas: pacifismo, vida en comunas, retorno a la Naturaleza, experimentación con drogas psicodélicas, amor libre, espiritualidad oriental, consumo frugal. En este sentido, puede hablarse tanto de una ofensiva contra la Cultura (oficial) como de una "cultura a la contra" que permanece (al menos en un primer momento) al margen del mercado y los medios de formación de masas, en el underground.

http://es.wikipedia.org/wiki/Contracultura


Adjunto dirección de un artículo publicado por Raul Mena Miranda sobre este tema: (La contracultura)

 http://espartaco.azc.uam.mx/UAM/TyV/27/222328.pdf

Crisis del 68

El movimiento del 68 es un movimiento estudiantil contracultural y contestatario que tiene lugar en el verano de 1968 tras los acontecimientos del Mayo francés, comenzando en dicho país, y extendiéndose rápidamente, por obra de los medios de comunicación, por toda Europa, Estados Unidos, América Latina, Oceanía y partes de África y Asia.
Éste movimiento de jóvenes se forma a raíz de los intensos cambios políticos, sociales y culturales de su época y representa una ideología antiestablishment de protesta contra la represión de parte del estado, contra la guerra del Vietnam y, en general, contra el dominio de las instituciones de derecha. El movimiento del '68 está fuertemente identificado por un lado con el situacionismo como ideología y por otra parte con la estética beatnik o la de la contracultura de los años 1960, y muchos de los íconos que inspiraron a los jóvenes que tomaron parte de ése movimiento son músicos, literatos o celebridades de corriente o influencia concordante.
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_del_68"


La matanza de Tlatelolco ocurrida el 2 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas en el Barrio de Tlatelolco, Ciudad de México fue una represión militar organizada directamente por el gobierno mexicano contra grupos estudiantiles críticos del sistema político que encabezaba el Partido Revolucionario Institucional. No se ha logrado esclarecer la cantidad de muertos: algunos estimados apuntan a centenas (más de 300 personas), pero casi todas las fuentes gubernamentales reportan una estimación de entre 40 y 50. Decenas de personas resultaron heridas y varios arrestados. La fuente oficial reportó en su momento mas de 100 muertos. El gobierno mexicano nunca ha revelado el número de muertos, a pesar de que se sabe que fue contabilizado, y se cree que nunca se revelará.

http://es.wikipedia.org/wiki/Matanza_de_Tlatelolco

viernes, 28 de septiembre de 2007